La Posada de Bayuela – Castillo de Bayuela

Es curioso como es la vida. ¿Recordáis de mi amigo, dueño del Restaurante La Lola, en Valdemoro?

Pues estando tomando algo allí, apareció con un familiar suyo y un amigo. Su primo tiene una empresa de reformas Móstoles, y su amigo tiene una empresa de diseño web Madrid.
Trascurrido un rato de conversación sobre a lo que nos dedicamos cada uno, conté mi idea de viajar a diferentes sitios con mi moto y contar en este blog como eran los lugares y claro está, como eran los alojamientos en los que me iba a hospedar.

Entonces este, me comentó que toda su familia política era de un lugar, relativamente cercano, a pocos kilómetros de Talavera de la Reina, llamado Castillo de Bayuela, de la que habían sido hace unos días las fiestas patronales de la Virgen del Castillo. Me habló de lo pequeño que era, de los restos de bretones, romanos y diferentes culturas que por allí pasaron.

Así que no me lo pensé, aproveché el fin de semana para visitarlo, ya que se encuentra a escasos 100 kilómetros de Madrid.

Para que mi pequeño viaje de fin de semana, me dio el teléfono de dos amigos de allí, uno el de la dueña de una casa rural y restaurante, llamado La Posada de Bayuela, donde podía comer, cenar, y por supuesto, dormir. El otro el de un amigo del pueblo, en realidad de Madrid, aunque va allí todos los fines de semana, y que podría servirme de guía, porque aunque no lo parezca en un pueblo con menos de 900 habitantes, hay montones de cosas por visitar.

El viaje, como os podéis imaginar, fue muy corto, salí temprano, dirección A5, y en la salida 96 de la A5 tomé la dirección a Castillo de Bayuela.

¿Qué cosas pude ver allí? Lo primero que me llamó la atención fue que se encuentra escondido en lo alto de una peña, y tras circunvalar la peña por la carretera, te encuentras un pequeño y bonito pueblo con casas de piedra, y otras más modernas, y destacando sobre todas las construcciones del pueblo, se encuentra la iglesia.

Conduciendo mi moto por el pueblo, llegué hasta la plaza del ayuntamiento, donde se encuentra mi hospedaje, La Posada de Bayuela, y mi guía.

Lo primero, un buen desayuno, como no. Después tuvieron la amabilidad de enseñarme la casa rural, que es compartida, con un precioso patio con una pequeña fuente, donde se puede disfrutar, sin duda de un café, un aperitivo o la comida totalmente relajado.

La habitación, preciosa, cómoda, aunque sin lujos. Lo único que no me gustó fue que no tuviera un garaje para poder dejar la moto, pero claro, no tiene mucho sentido en un pueblo tan pequeño, donde parece que la gente aparca en cualquier parte. Al final pude dejar la moto en un patio cercano tras la casa rural donde estuvo muy bien cuidada.

De aquí fui con mi guía particular, primero por los monumentos del pueblo, en primer lugar, el rollo, en la mismísima plaza del ayuntamiento. Tras esto subimos hasta la iglesia de san Andrés Apóstol, donde hay un precioso retablo de cerámica que merece muy mucho la visita.

Muy cerquita de aquí, bajando la calle de la Iglesia, y a la derecha, se encuentran los verracos, de origen vetón, que nada tienen que envidiar a los toros de Guisando.

Cogiendo el todo terreno de mi nuevo amigo, nos fuimos en primer lugar a visitar el precioso mirador que se encuentra a las afueras del pueblo, donde , si el día está despejado se puede ver hasta los montes de Toledo.

Después, y no tardando mucho hicimos la ruta del cerro castillo donde se encuentran restos del castillo, con su torre, todo ello, muy probablemente, asentado sobre ruinas de origen romano, y mas tarde, Andalusí. Demasiado empinada para mis pobre piernas. Tengo que adelgazar.

Tras una bajada, no sin cierta dificultad, para mi cansado cuerpo, donde ya decidimos descansar en el patio de la posada, y ya de paso comer.

 

Planificando el viaje desde casa, en Valdemoro

Aquí estoy, en el restaurante La Lola, de un buen amigo de Valdemoro,  con una cocacola y una buena comida, frente al portátil, pensando en como afrontar este proyecto.

La idea principal,  es la de hacer un listado de los mejores alojamientos para los amantes de las motos, pero no a expensas de tener que realizar un viaje exclusivamente para visitar un hotel en especial.

Quiero realizar viajes con mi moto, pasear por carreteras y para en localidades que me apetezca, comer, beber, visitar el lugar, y pasar la noche, si toca, en un hospedaje del lugar.

Creo que lo tengo ya pensado, comenzaré mi viaje desde mi casa, aquí en Valdemoro, muy cerquita del Tanatorio de Valdemoro, y visitaré las carreteras y localidades de Toledo.

Nos vemos en los caminos.